Su historia

El Dr. en Ciencias, Geólogo y experto en el microanálisis, Loïc Le Ribault (1947 - 2007) estudió el silicio en todas sus vertientes científicas durante más de 30 años. En dos artículos publicados ya en 1972 en la Academia de las Ciencias, Le Ribault demuestra que ciertos cristales de cuarzo contienen en su superficie una película de silicio amorfo soluble en agua. Después de estudiar miles de muestras, demuestra la presencia frecuente de microorganismos, tales como bacterias y diatomeas en la superficie de ciertos granos de arena.

 

Más tarde prueba que la amorfización superficial de los cuarzos detríticos es debida a la acción conjugada de estos microorganismos, por medio de ácidos orgánicos que secretan, y de acciones mecánicas y/o químicas diversas, características del medio sedimentario en el cual evolucionan.

 

A fin de estudiar más profundamente el papel de estos microorganismos en el ciclo biológico del silicio, Le Ribault pone a punto en 1975 un procedimiento que permite recoger los depósitos de silicio producidos por la acción de dichos microorganismos. Posteriormente se demostrará que estas soluciones así obtenidas contienen un porcentaje importante de silicio en una forma orgánica. Es en el curso de estos experimentos que descubre fortuitamente la eficacia terapéutica de los preparados.

 

En esta época, Le Ribault sufre de una psoriasis considerada incurable que afecta a sus dos manos y sus uñas. Después de remover con las manos unas arenas muy ricas en silicio orgánico, para estudiarlas al microscopio electrónico, constató con sorpresa al cabo de dos días los efectos positivos. Intrigado e intentando buscar una relación de causa-efecto, realizó la misma operación con su mano izquierda en una solución igual, con la obtención de un resultado idéntico. Como consecuencia de este hecho, Le Ribault se empieza a interesar en el papel del silicio orgánico y, en colaboración con médicos, efectúa cientos de pruebas hasta 1982 con resultados muy positivos.

 

En este periodo, perfecciona su método de extracción de silicios orgánicos naturales, a partir de ciertos

tipos de arenas silíceas detríticas y suministra a los profesionales soluciones de silicio que, históricamente, puede calificarse como G3 (tercera generación). Con sorpresa, los médicos constatan rápidamente su eficacia. El silicio orgánico parecía actuar positivamente en una multitud de problemas.

COLABORACIÓN CON EL DR. DUFFAUT

En 1982, el químico Duffaut y el doctor Le Ribault se conocen en una manifestación científica en Bordeaux. El primero estaba trabajando hacía años en una molécula sintética de silicio orgánico. Le Ribault dispone de un material de microanálisis muy sofisticado, ya que acaba de crear el famoso laboratorio de microanálisis 'CARME'. Inmediatamente los dos investigadores inician su colaboración de la aplicación terapéutica de los compuestos orgánicos de silicio.

El año siguiente, la colaboración de los dos científicos conduce a la síntesis de una molécula muy eficaz. Durante casi una década, Duffaut y Le Ribault acumulan las pruebas de la gran eficacia de los compuestos orgánicos de silicio , intentando año tras año perfeccionar sus preparados.

En 1985 Loïc Le Ribault deposita una patente internacional para proteger las aplicaciones terapéuticas del G4, y organiza en Paris en 1986 una conferencia de prensa, cuyo resultado más notable es la indiferencia absoluta de las autoridades médicas.

En 1987, Le Ribault informa, por documento ante notario, a Jacques Valade, en esa época ministro francés de Investigación, que este producto puede representar una esperanza en el tratamiento del SIDA, y que es necesario probarlo inmediatamente en este campo. Dieciocho años más tarde, el ministro aún no había respondido.

Después de la muerte de Duffaut, Le Ribault prosigue sus trabajos solo. Hasta entonces, los preparados de silicio orgánico eran de aplicación exclusivamente externa, tópica, y para que fueran activos, se les debía añadir pequeñas cantidades de productos utilizados en alopatía u homeopatía, que eran elegidos de manera específica los problemas a tratar. Presentaban otros muchos problemas como, la corta duración de vida ya que con el tiempo, precipitaban y polimerizaban, por lo tanto no eran estables.

 

En 1994 Le Ribault pone a punto una nueva molécula, testada desde hacía tres años, que presentaba muchas ventajas. Se demostrará con el tiempo que se mantiene estable durante años y además en adelante puede ser utilizado por vía oral. Su toxicidad, gran problema en todos los tipos de silicios anteriores, es equivalente a la del agua. Según Le Ribault, la molécula de dicho silicio orgánico es atómicamente inestable en el sentido de que se está constantemente reorganizando, posee un alto poder vibratorio. El hecho de que una molécula tan lábil pueda estabilizarse ha sido el gran avance de esta fórmula. La otra mejora y que es una de las razones de su eficacia es su gran pureza. Le Ribault consigue una molécula totalmente orgánica, purificada, sin contaminación de silandioles ni otros compuestos que inevitablemente se encontraban en los preparados anteriores. Este producto pasó denominarse silicio orgánico de 5ª generación (G5) ya que fue el trabajo que culminó 4 etapas anteriores intentando estabilizar moléculas orgánicas de silicio.

 

El producto estabilizado gracias al método del Dr. Loïc Le Ribault, podemos decir despues de 20 años de experiencia que ha demostrado inequivocamente su eficacia muy ampliamente. Por otra parte el ácido silícico es una molécula que en teoría es asimilable pero en la práctica tiende a polimerizarse fácilmente volviéndose por ello inactiva, incluso perjudicial para el organismo. Sin embargo el Dr. Le Ribault, pionero en el uso del microscopio electrónico de barrido, así como en el estudio de formas silíceas en geología, descubrió un método de estabilización del ácido silícico mediante un compuesto orgánico. Este es el origen del producto denominado Silicium G5 Siliplant, fórmula puesta a punto en 2006.

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